LA GUERRA DE LOS MUNDOS
Hace tiempo ya que los dos astros del rock argentino Charly García y Andrés Calamaro, no se llevan. Han
pasado los años y ninguno habla del otro, no se invitan a escenarios ni mucho
menos hay algún dueto en ningún disco.
Pero de donde surge esta "supuesta" pelea? para ello debemos remontarnos a unos cuantos años atrás, cuando Charly García tenía una gran fama por sus discos y grandes canciones con bandas como Sui Generis y Serú Giran, mientras un joven Andrés Calamaro empezaba a escribir buenas canciones detrás de su piano. Eran los años donde Charly sacaba al mercado su disco "Yendo de la cama al living" y Andrés tocaba teclados en una banda llamada Los Abuelos de la Nada de la cual Charly era el productor. Con el paso del tiempo ambos músicos se hicieron amigos. Fue tanta la amistad que Andrés, junto a su teclado, llegó a ser parte de Las Ligas, la banda de apoyo de García hasta 1986, cuando decide probar suerte como solista y fue reemplazado por un flaco llamado Fito Páez.
Debido a que sus discos en calidad de solista no habían dado frutos ni buenas ganancias, Andrés Calamaro decide ir a probar suerte a España donde a fines de los ochentas forma la banda Los Rodríguez con la cual le llegó la fama a sus pies.
En los noventas García tuvo un bajón en las ventas de sus discos, a esto se le sumó una fuerte adicción a las drogas que lo tenía en un estado de depresiones constantes, es por ello que viajó a Madrid en 1995 para desintoxicarse de tanto veneno y fue en ese viaje donde conoció a Mónica García, la mujer y manager de su amigo Calamaro. Aquí empieza el huracán.
Tiempo despues en un reportaje para una revista, Charly declara: "Estaba en Madrid, Andrés estaba de gira y apareció Mónica cuando me estaban echando a patadas del hotel. Fuimos a otro hotel, dormimos en camas separadas. Lo que pasa es que también mi socia es una freak como yo. Seguramente va a venir pronto, prontísimo, y por ahí, qué sé yo... Tal vez se queda conmigo, andá a saber. Persona más fiel que ella no hay. Y que yo, ni hablar, Y que Calamaro menos. Cornudos hay por todos lados, pero nosotros no".
Algo andaba funcionando mal en esa relación... pero faltaba la respuesta
de Calamaro, y este no dudó en
responderle en otra revista argentina que le preguntó sobre si Charly y Mónica tenían una relación:
"Charly está enfermo. Necesita médicos, enfermeras; destruye todo lo
que toca. Es amigo nuestro pero no está bien. Además, yo duermo todos los días
con mi mujer. ¿De qué me tengo que enterar? No soy un marido engañado. ¿Cómo dice
Charly que la quiere, si no quiere a nadie? Algo le funciona mal. Aparte, ¿cómo
mi mujer se va a acostar con él? A mí, por lo menos, me quedan dientes".
La guerra estaba declarada al parecer cuando el autor de "No voy en tren" le responde
con cierto humor: "Donde juegan los grandes no juegan los chicos".
Corría el año 1997 y aún quedaba muchas palabras por escuchar.
En esa época Andrés Calamaro tomó la decisión de separarse de Mónica, y en el dolor de la situación, le echó la culpa a su amigo García, quien mantenía una suerte de romance estilo platónico con su mujer. Todo se debía a que, supuestamente, Mónica le brindó apoyo "espiritual" a García durante su estadía en España, cuando grababa el disco Say No More, si señores el mismo disco donde Calamaro cantó junto a García la canción "Necesito un Gol".
La tormenta estaba en su punto más alta y muchos amigos en común intentaron la tregua entre ambos pero sin resultados positivos. Calamaro, en un ataque de ira, intentó agredir a Charly con un bate de béisbol pero al llegar a la puerta del departamento Charly estaba durmiendo y termino rompiendo los cristales de una disquera donde vendían los discos de su ex-amigo. A pesar de su furia, Charly seguía hablando a los medios sobre el tema: "Parece que un calamar que viene del océano Atlántico, ha irrumpido en su nueva forma de animal pulposo. Yo le recomendaría a este gil, que pare... calamar asqueroso, ya molestaste demasiado, te van a matar. Yo no, porque cómo voy a gastar energía en vos. He leído una revista en la que decís que me vas a pegar nueve piñas, te he visto en la puerta de mi casa con dos guardaespaldas tuyos, un bate de béisbol y te lo has tenido que meter en el culo. Niño: en España no te quieren y acá tampoco. Pensá un poco, volvé a hacer las canciones lindas que hacías y say no more..." fueron sus palabras frente a las cámaras de televisión.
Una semana despues de esas "crueles" palabras, Calamaro responde en una entrevista: "La única noticia de Charly García que quiero recibir es... que se muera. No, no quiero que se muera, quiero cagarlo a trompadas. Ya no escribe una puta canción buena. Vende menos que yo, coge menos que yo, canta menos que yo, escribe menos que yo y piensa menos que yo. Es una mierda... Ahora lo voy a llamar a la casa para terminar de una vez con esto; seguro que alguien va a atender el teléfono. Él va a estar escondido abajo de la cama.".
Luego de estas declaraciones Calamaro tocó fondo y se dio cuenta que esta guerra de declaraciones solo lo dejaban en ridículo y que era mejor olvidar, total Charly estaba acostumbrado a los líos y al parecer le resbalaba todo lo que le decían. Es por ello que decidió hablar con tranquilidad el tema con frases como esta: "Yo tragué bastante de la obsesión mística, y en un momento me di cuenta de que en mi casa éramos dos, más el contestador telefónico con los llantos de Charly durante toda la noche. Entonces fue: "O el contestador telefónico o yo". Fui bastante elegante durante mucho tiempo, demasiado elegante para el rock and roll".
Esa entrevista finalizaría cuando Calamaro menciona su auto análisis del tema y dejar que la música hable: "No sé cuándo empezó la pelea dialéctica; sí te puedo decir cuándo terminó. Lo que quiero es no hablar con la gente, ni con Charly, ni que él me llame. Yo tengo dientes, pero también tengo lengua... Como el vigor no mengua... Tengo que dejar de usarla en público porque quiero evitar el brainstorming. A partir de ahora voy a practicar la paz y la tolerancia. El que va a quedar peor parado es el que más hable".
Para finalizar esta historia podemos mencionar que para muchos más allá del problema de la mujer, lo que esconde esta guerra de dos mundos es una cuestión solo de celos artísticos más allá de todo el lio provocado por una dama. Esto se puede evidenciar cuando se escucha a García decir que la música de Calamaro es una porquería y Calamaro le responde que Charly está acabado y que ya no puede componer una buena canción.
Pero esto tiene final feliz... en Octubre de 2009 Calamaro habló sobre Charly de una manera más amistosa.
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